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jueves, 6 de octubre de 2016

DIMISIÓN DE PERE FUSET.



La dimisión de Pere Fuset es lo que pidió el representante de la falla Rubén Darío-Frai Luis Colomer, nuestro amigo y compañero José Manuel Cort, en caso que durante su legislatura no se convocase un Congreso Fallero para remodelar y adaptar a los nuevos tiempos el Reglamento Fallero pues esto es lo que llevaban en el programa político fallero en su partido.
Y lo dijo sin miedo a que su falla se quedara sin premio de falla el año que viene.
(Esto que digo no es ninguna tontería. Hay presidentes de falla que no hablan para no perjudicar a su falla. Cosa que no entiendo... ¿o si?)

¿Por qué dijo esto?
Pues vamos a hacer memoria, y no selectiva como esa Ley de "Histórica", no.

Estando en la oposición su partido, Carlos Galiana, hoy concejal con escasa popularidad en el mundo fallero debido a las tropelías de sus acólitos funcionarios que parecen cada día mas antifalleros y su conocida intención dominante previa a su amagado nombramiento como presidente de JCF, era presidente de falla y reiteradamente solicitaba a Paco Lledó la celebración de este Congreso.

Los presidentes, supongo que por el tufillo político que esto entrañaba, rechazaron celebrarlo ya. Y parecía que se acababa el mundo.
La insistencia era casi enfermiza y la urgencia parecía casi extrema para la supervivencia de la raza fallera.

La razón era obvia: se intentaba que el presidente no fuera político para que el trabajo realizado desde el partido que ahora "manda" y "ordena" en Valencia pudiera desde distintos puntos como el ADEF y otras entidades, coger el mando de las fallas ideológicamente y culturalmente (hablando estos de cultura ya sabéis hacia donde se inclina).
Se intentaba esto porque ni en los mejores episodios oníricos pensaban que iban a ocupar el puesto privilegiado que ahora "okupan".

¿Que sucede?
Pues que ahora, ese anhelo de no tener un político al frente de las fallas les perjudicaría enormemente pues se saben rechazados por un buen número de falleros en particular y de ciudadanos en general. Y si ahora sale en el Congreso que el presidente de JCF no sea el político de turno nombrado por el alcalde como está establecido en el Reglamento, pues les rompe el juguete. Y lo tienen que tener todo atado y muy bien atado para poder preparar una alternativa propia por si acaso. Y es así sin duda por algunos movimientos que estoy viendo en alguna agrupación y en alguna falla.
- "Por si acaso, vamos a preparar a gente afín a nosotros para controlar las fallas". Es lo que se está haciendo desde Compromís.
De ahí las sorprendentes incorporaciones en determinados puestos de determinadas entidades de determinadas personas.

¿Y que pasa ahora?
Pues las palabras de Pere Fuset en la Asamblea lo dejaron muy claro: "lo quieren tener todo atado y muy atado" ¿para que? ¿por beneficio a las fallas?
Pues no, estoy seguro que lo que quieren es que no les perjudique a ellos. Pues su ideología (contraria a la gran mayoría de falleros cada vez mas) se les rompería y no podría seguir dominando casi dictatorialmente las fallas que hasta hace pocas decadas aborrecían y denostaban.

Se les está viendo el plumero tanto que es dificil que sigan escondiendo esta intención de controlar todo lo que se mueve en las fallas.
Y haciendo historia, quien ha intentado esto, o se ha posicionado en contra de las fallas, purga su enfrentamiento mas bien antes que después. Y solo queda dos años y medio para las elecciones municipales.

¿Y la dimisión de Pere Fuset?
Reitero lo que dije en otro post: Mas vale malo conocido...
Es decir, las alternativas que Ribó tiene para nombrar un nuevo presidente de JCF entre sus cachorros es altamente arriesgada para la estabilidad fallera, lo que supone para la estabilidad de la ciudad.

Pere quédate.
(No tenemos otra opción)

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